Nebraska o lo que cuesta hacer felices a los demás

Este fin de semana he podido añadir una nueva película en mi lista de favoritas: Nebraska (2013), de Alexander Payne, director de otras películas que me habían gustado bastante (pero no tanto) como Entre copas, A propósito de Schmidt o Los descendientes.

A Woody, un anciano senil, le comunican que ha ganado un premio. Cree que se ha hecho rico y emprende un viaje con su hijo David para ir a cobrarlo. Poco a poco, la relación entre ambos, rota durante años por el alcoholismo de Woody, tomará un cariz distinto para sorpresa de la familia [Filmaffinity].

tumblr_n13hv2xuA51qdfs7xo1_500

Nebraska explica la historia de un padre medio ausente, un alcohólico, un marido poco ejemplar, un anciano con principios de demencia, un novio que te dejó por otra que sí se dejaba manosear, un antiguo amigo al que le dejaste dinero y no te lo devolvió. Sin embargo, no puedes odiarlo. Payne logra, de una manera fluida e irreversible, que lo veamos como un ser humano que merece ser tratado con dignidad.

Tanto por la fotografía, los personajes y la banda sonora, esta película es una delicia agridulce, una historia sencilla y conmovedora, sin ser nada sentimental.

Si os gustó The straight story, de David Lynch, Nebraska os va a encantar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s